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¿Que es Entre Palabras?

Este es un espacio donde poner en orden todas las palabras que se agolpan en mi cabeza, en forma de poemas, pensamientos, reflexiones... todo lo que aquí está escrito es de mi autoría, y si algo no lo es nombro al autor.

- Haijin de poesía Japones y Senpai conseguido en la escuela de poesía japonesa "Sociedad secreta del Haijin" con Logan // Sensei de poesía japonesa en el Taller "Haru no Mizu" en Poémame.com

- Responsable del departamento de Rima Jotabé Oriental

- Editora y coordinadora de comunidad en poémame

Amante de la palabra en todas sus formas.
Soy Hortensia Márquez Chapa. ¡Bienvenido/a!

sábado, 31 de marzo de 2018

Relato de un sarao rancio


Se quiebra la tabla salvavidas
cuando el peso sobre ella
rebasa en miles de arrugas,
y decenas de equinoccios.

La mariposa-luciérnaga
emite destellos anunciando un camino
que no siempre es seguro,
pero las ánimas perdidas
no quieren abandonar este peregrinaje.

El desconcierto reina en el cajón donde guardé:
-          la puesta en escena de un desplante
-          los susurros de muchos amaneces,
-          las mentiras piadosas al oído y
-          miles de miradas de suplicas y ruegos.

Ya no queda tiempo para reorganizar la vida.
Los despropósitos se calzaron zapatos de tacón
y la desidia se puso el plumón de vedette.
En este sarao, las copas llevan garrafón pintado
y el vino de mesa se sirve en cristal de Bohemia.
Los canapés rancios, en sus bandejas de plata,
se lucen como grandes anfitriones.
La música sale de una vieja gramola
y el confeti  tiene olor a naftalina.

Lástima que la tabla ya se hunde,
no podré salvar(me), el corazón de piedra
pesa tanto, que el fondo se ve ya muy cerca.

viernes, 30 de marzo de 2018

Müki (macetas)

Luz en macetas, verde que se despierta. Mañana clara.

Una brizna de miedo y un cuscurro de sueños


Tengo una brizna de miedo en la mirada,
y un cuscurro de sueños en las manos.

Los claro-oscuros con los que me visto
empiezan a pesar como alforjas cargadas.

El verso negro de la boca,
se torna malva en cuanto toca los labios.
Una gota de sangre va desde el lagrimal
a la barbilla.
Va dejando un surco de poemas blancos a tus ojos,
y huella gris sobre la piel.

No me aguanto si me pienso,
pero si me siento, aun menos.

Una mano sobre el rostro,
el rostro retorcido en grito,
el grito se ahoga en la garganta
y la garganta susurra palabras
que yo voy cosiendo con hilos ambiguos.
Describiendo unos latidos apagados,
y una corazón que emana fuego.

Tengo una brizna de miedo,
sobre un cuscurro de sueños
en un poema escrito sobre la piel
con sangre de lágrimas y suspiros malva.

jueves, 29 de marzo de 2018

Poema estacional


Entre tu invierno y el mío
las madrugadas cada vez son más nieve.
Las primaveras se nos congelan
en los arroyos que nacen
en las montañas más frías.
Los veranos se nos vuelven
agua de deshielo,
embarrada y turbia
y los otoños marrones
se tornan grises y secos.

Guardé un copito de nieve
entre una hoja seca y un pétalo de rosa,
atadito con un rayo de sol.
Lo guardo entre tus ojos y los míos.
Las estaciones se nos pasan y nos pisan.

Las mil aguas de Abril,
se secaron y dejaron a Mayo
menos florido y hermoso.
Me quedo en este invierno,
que cada vez tiene más de otoño,
solita, esperando un abrigo
que nunca llega.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Gotas lapislázuli



 Desconfía de las manos que sólo muestran el envés,
las palmas podrían llevar espinas.

Con los ojos llenitos de nubes
voy calle arriba, calle abajo
buscando pañuelos blancos
con puntillas de seda de sueños.

Sobre los hombros me puse toquilla de abrazos
y me calé un sombrero de imágenes florales
hasta los parpados,
pero sólo veo campos de amapolas negras
y margaritas blancas, acompañadas de cardos grises,
como sacado de una película de Chaplin.

Por la esquina de la mañana,
se van perdiendo los rayitos de colores.
Y los aromas cálidos,
se mezclan con las luces de un crespúsculo decadente.
En el cerúleo de unos ojos apagados,
quedan gotas lapislázuli que gritan.

Quizá la el deseo no mato a la esperanza.
Quizá las manos, no lleven espinas.
                                                                                                                                                       
Pero la noche, una vez más,
se viste de azabache y ocaso.
Mientras los murciélagos vuelan en círculo
sobre cuellos de piel transparente
y cuencas vacías de ojos
y repletas de humo negro.

Cuando las gotas lapislázuli
inunden la pantalla, volveremos a tener
una amapola roja,
un trébol de cuatro hojas verde,
un trocito azul-mar en la retina
y bermellón en labios y corazones.

martes, 27 de marzo de 2018

En el teatro de la vida

Y en la hora bruja,
cuando los renglones siempre son torcidos,
y las miserias visten de largo;
los corazones solitarios abren puertas y ventanas.

Al amparo de ojos que no quieren ver
y de miradas que poco buscan,
las luces de neón iluminan 
caras cetrinas de labios rojos 
y perfiles grises.

En el claro-oscuro del callejón
los gatos buscan gallos de pelea,
y las ratas juegan una partida de mus infinita. 
Los perros se lamen las heridas,
mientras los pajarillos se balancean en sus jaulas doradas
detrás de las ventanas sucias de tiempo.

En la puesta en escena de un gran vodevil,
la tragedia pide paso,
haciendo un giño a la comedia.

¡Qué el teatro de la vida se vista de gala, 
este es su día¡¡

Cuento de primavera

Él busca sus ojos por cada ventana.
Ella lanza miradas al viento para que que él las alcance.

Él compró un atrapabesos.
Ella reparte besos por las calles esperando que él los atrape.

Él respira todos los aromas florales.
Ella se baña en esencia de rosas y se pasea entre brisas y vientos lanzando su perfume.

Él recoge lágrimas que encuentra en cada pétalo, en las madrugadas.
Ella cada noche derrama lágrimas sobre las flores mas frescas.

Ellos se saben. Se buscan. Sólo es cuestión de tiempo encontrarse.

domingo, 25 de marzo de 2018

Un tour de hielo


Mañana de frío ancestral,
me saqué los abrigos del cuerpo
y ahora ya no hay quien caliente.

Por los pasillos pobladitos de caramelos de hielo
los recuerdos hacen un tour por
frías nostalgias,
gélidas miradas,
congeladas caricias,
escarcha de besos
y la más sobrecogedora de todas las atracciones:
cuerpos pétreos en posición de súplica.

En tiempos de amor escaso
los espejos nos sirven de apoyo,
fabricando una realidad de compañías
que se esfuman cuando te mueves.

Busco un mechero en tus ojos
para calentar mis manos,
pero sólo encuentro canicas de colores.

¡Soledad de soledades en el alma fría!

Suaveeee

Suave, amanezco en suave.
Como espuma blanca 
o caricia de niño.

Sin espinas ni aristas,
abrazándome, 
sin dobleces, sólo en ovillo.

Etérea, despierto etérea.
Me dejo llevar entre susurros y vientos de soplos infantiles, como barquito de papel en arroyo.

Apenas tangible, casi imperceptible.
Me camuflo en un jardín de Hortensias,
dejando pasar las horas sin prisas.
Dando tiempo al tiempo, para que sólo pase tiempo.

Solté lastre y ya no pesa lo que pesan los miedos,
que viene siendo toneladas de angustias y unos gramos de autocompasión.
Reivindico al menos unas horas de vida en suave,

Me sumo en un profundo abismo de nada,
dejándome caer……en suave, cual pluma lanzada al viento
sin dirección, sin tiempo.

sábado, 24 de marzo de 2018

Cordura malsana



Calcinadas las atenciones,
los pasos nuevos se quedan escondidos.
Aún hay rescoldos que queman
y da miedo asomar el hocico.

Respiro hondo por los poros abiertos,
algunos se cerraron demasiado pronto,
y no alcanzo suficiente oxígeno.
¡Vuelve antes de que me quiebre!

Escondido en el rellano de la vida,
tengo tres o cuatro llaves.
Bajo el felpudo de pisar y soltar lastre.
Espero que las encuentres algún día.

Me mezo en el viento que silba
desde el espacio sin nombre
y mi cordura malsana.
Creo que ya llegas tarde,
me quebré hace unas cuantas primaveras.

Nube cargada


Cual nube cargada, mi alma,
llena de miedo y lamento,
sin hallar paz ni contento.
Sosiego que me de calma.

Una caricia en la palma,
calor que abraza un momento.
Corazón, se haya sediento,
peso, que pesa cual salma.

Esta tormenta angustiosa
de muy negros agujeros
llena de lluvia furiosa.

Busco suspiros certeros
no mirada dolorosa,
que me sequen aguaceros.

Sonetillo o Soneto de arte menor ( 8 silabas por verso)
ABBA ABBA CDC DCD

viernes, 23 de marzo de 2018

Sombreros rojos para cabezas grises.


Absurdo momento este
en que los pies se visten solos,
y eligen alas en vez de zapatos.

El sol grita rayos
y los caracoles sacan las sombrillas.
La luz nos deslumbra
y quema las ganas de salir.

¡Agáchate!
¡Qué te ve!
¡Sombreros rojos para cabezas grises!

Los caminos de baldosas amarillas
empiezan a escasear.
Unos gnomos regordetes bailan
mientras unas libélulas tocan el violín.

Volviste a dejar abierta la caja de polvos de sueños
y el mundo se llenó de querubines y mariposas.

¡Agáchate!
¡Qué te ve!
¡El nubarrón viene hacia aquí!
¡Sombreros rojos para cabezas grises!